¿Qué es el Marketing?

¿Qué es el marketing?

Por José Manuel Servín G.

 

¿Alguna vez ha escuchado la frase, “A que no puedes comer sólo una”? ¿O tal vez: “Recuérdame”? Estas frases quedan impregnadas en la mente de las personas porque es el resultado del trabajo de un equipo de mercadotecnia de las empresas Sabritas y Marinela, respectivamente.

 

Definición de marketing

Phillip Kotler define marketing (mercadotecnia) como “Proceso mediante el cual las compañías crean valor para los clientes y establecen relaciones estrechas con ellos, para recibir a cambio valor de los clientes.”[1]

 

De acuerdo con Kotler, el marketing  tiene la función de establecer la relación con el cliente. Para él, el marketing tiene dos metas: una, atraer más clientes bajo la promesa de un valor superior; y la otra, mantener y hacer crecer a los clientes actuales.

 

Los deseos

Convencionalmente, se entendía al marketing como sólo un acto de vender para cubrir una necesidad. Sin embargo sus propósitos van más allá. En la actualidad, el consumidor no sólo compra porque necesite un producto determinado. El consumidor también tiene deseos. Por ejemplo, una necesidad sería adquirir un celular para comunicarse con amigos, familiares o clientes. Entonces cualquier tipo de equipo podría satisfacer la necesidad. No obstante, el consumidor tiene para elegir de un numeroso catálogo de celulares que harán que tome su decisión no con base en su necesidad solamente, sino en su deseo de obtener un equipo con cámara de fotos y videos, que pueda escuchar música o conectarse a Internet. Otro aspecto muy importante que será decisivo para el consumidor es la demanda. Si hay una marca o un modelo de un celular que la mayoría de las personas posee, entonces el poder de compra se convierte en un nuevo factor.

 

En una pequeña o mediana empresa es muy importante conocer qué función desempeña el marketing. En primer lugar, conocer al mercado, así como las necesidades y deseos del cliente. En segundo lugar, diseñar una estrategia que se oriente a dichas necesidades y deseos, mediante la promesa de un valor superior, y finalmente, el establecimiento de las relaciones con el cliente para lograr su satisfacción.

 

En conclusión, un consumidor no sólo tiene la necesidad de alimentarse, también tiene deseos de comer unas papas fritas o un pastelito a bajo costo. Cuando esa necesidad se respalda con un deseo es mucho más fuerte el impacto, más la promesa de un valor. La promesa de Sabritas que dice: “A qué no puedes comer sólo una”, le está comunicando al consumidor que el sabor va a ser de su agrado que no sólo se va a comer una papa, sino más. Marinela hizo algo similar en su frase “Recuérdame”, que en otras palabras el mensaje es: cuando desees un pastelito, acuérdate de un Gansito.

 



[1] Kotler, P., & Armstrong, G. (2007). Marketing Versión para Latinoamérica. México: Pearson Educación.

 

Escribir comentario

Comentarios: 0